MI VISIÓN SOBRE EL DEPARTAMENTO DE POLÍTICA Y CULTURA
Esthela Irene Sotelo Núñez
A lo largo del proceso de elección de la nueva jefatura, he tenido oportunidad de conocer diferentes diagnósticos y puntos de vista de muchos/as de ustedes. Con esta base, confirmo que el departamento enfrenta un periodo de cambio, caracterizado por al menos tres circunstancias:
- El envejecimiento de la planta académica
→ Actualmente, en nuestro departamento hay más profesores/as de 70 años o más (20.7% aproximadamente) que profesores de 40 años o menos (8% del total). Esta circunstancia nos obliga a pensar la trayectoria académica en al menos dos sentidos: en el de fortalecimiento de los nuevos perfiles que integran la planta académica, y en el de acompañamiento de los/as profesores y profesoras que deciden dar el paso hacia el retiro, proponiendo y respaldando una transición digna para los/as compañeros/as que decidan jubilarse.
2. Un creciente desfase entre la organización de la docencia y la maduración del proyecto académico del departamento
→ La docencia se sigue asignando con la misma lógica de cuando aún no se consolidaba el proyecto académico departamental, pero considero necesario dar un salto identitario. Hoy en día, nuestra oferta académica involucra, además del compromiso con el tronco, las necesidades de programas que son atendidos mayoritariamente por el departamento, como son: la Licenciatura en Política y Gestión Social, la Maestría en Estudios de la Mujer, la Maestría en Políticas Públicas, la Maestría en Relaciones Interlacionales[1], el Doctorado en Estudios Feministas, y las líneas de investigación del Doctorado en Ciencias Sociales; además de que diferentes profesores y profesoras tienen participación en otros programas de licenciatura y posgrado de nuestra División.
3. Tendencia a la individualización del trabajo de investigación
àComo resultado del sistema de estímulos individuales, hemos perdido parte del sentido colectivo de la investigación, tal como lo plantea el sistema modular. Ello impacta de manera directa en la atomización de los recursos, en dificultades para el seguimiento de los proyectos, y, probablemente, también en el equilibrio docencia e investigación.
Ante estas circunstancias, me parece importante asumir a nuestro departamento como un ente dinámico. Para ello, propongo como proceso central la reconstrucción de la comunidad académica departamental, en al menos seis aspectos:
1. Reconstruir la comunidad académica departamental en la planta académica
Aprovechar el bono demográfico del retiro de los/as profesores/as y pensar en las oportunidades de fortalecimiento organizacional que puede brindar el recambio generacional.
Para ello, es importante definir los nuevos perfiles de la
docencia y de la investigación, necesarios para consolidar la identidad del
proyecto académico del departamento. En este sentido, la definición de los perfiles
pertinentes no puede ser una decisión exclusiva de la jefatura del departamento.
Es preciso incorporar las visiones de las áreas y de las coordinaciones académicas.
Es necesario que este proceso se de en el marco de un programa de sustitución de profesores/as en el mediano plazo (recordemos que una parte importante de la planta académica ingresó hace 45 años a la Universidad y ahora se están yendo) en el que tengan cabida los/as profesores/as contratados/as por tiempo determinado.
2. Reconstruir la comunidad académica departamental en la investigación
Revalorando el papel de las áreas, que son el espacio básico de encuentro de los profesores para la investigación y el espacio original de propuestas de docencia para asegurar equilibrio docencia – investigación (Art. 70 del Reglamento Orgánico) En este proceso es necesario propiciar la actualización del perfil de las áreas y recuperar el trabajo colectivo a través de estímulos presupuestales, convenios con otros sectores de la sociedad, entre otras acciones.
3. Reconstruir la comunidad académica departamental en la docencia
Durante el diálogo que he mantenido con estudiantes, han mencionado diferentes temas que les preocupan, relacionados con la calidad de la docencia y pertinencia de planes y programas (v.g. ausentismo de profesores/as, necesidad de abrir el turno vespertino, como alternativa para conciliar trabajo y estudio, poca vinculación entre componentes de algunos módulos, entre otros); con la identidad y difusión de la licenciatura (v.g. problemas para insertarse en algunos espacios del mercado laboral por no “encajar” en ninguno de los perfiles solicitados, definidos con criterios disciplinarios) y con su percepción sobre problemas presentes en la comunidad (por ejemplo, la inseguridad y el acoso).
Los asuntos por resolver dentro de este tema son variados, asociados a causas distintas. Sin embargo, un elemento transversal evidente es la urgencia de fortalecer el vínculo con los/as estudiantes. Abrir espacios de debate de los programas y buscar reuniones periódicas con los estudiantes para discutir sobre temas básicos (en aquellos temas para los que los mecanismos existentes son débiles, la interacción profesores/as – estudiantes puede hacer bastante).
4. Reconstruir la comunidad académica departamental en las
relaciones laborales
La representación sindical de los trabajadores académicos no es un tema de la jefatura, pero mejorar las relaciones laborales en el departamento sí debe ser su objetivo, con respeto absoluto de la representación laboral que se de entre los profesores.
5. Reconstruir la comunidad académica departamental en las
relaciones con la División y departamentos, con la Rectoría de Unidad, órganos
colegiados y otras divisiones.
El trabajo en equipo al interior del departamento, la interacción constante con los otros departamentos, la participación activa en comisiones, el acatamiento de las disposiciones que emanen de los órganos colegiados y el diálogo constante con la Divisón y la Rectoría de la Unidad, precisan una visión multidimensional del trabajo que debe realizar la jefatura. Para ello, considero importante asumir como dinámicas de trabajo: el diálogo constante al interior del departamento y la definición de diferentes estrategias de trabajo en equipo, a través de la integración de comisiones. Todo ello, asumiendo la responsabilidad de tomar decisiones, encaminadas a cumplir y hacer cumplir las disposiciones comunicadas por los órganos competentes.
6. Reconstruir la comunidad académica departamental en la
vinculación con los procesos sociales
Es pertinente recuperar la vocación del sistema modular, pensando en las formas de vinculación de nuestro departamento con su entorno, en acompañamiento a diferentes procesos sociales. Este ejercicio es una buena ocasión para promover prácticas de campo y laboratorios que complementen la formación de nuestros/as estudiantes, para generar proyectos de investigación, e incluso para plantearnos la posibilidad de generar recurso. En este sentido, es deseable buscar convenios de colaboración con organismos públicos y con organizaciones de la sociedad civil.
Esta reflexión se plasma en el plan de trabajo que presenté en acompañamiento a mi postulación por la jefatura. Mi plan está estructurado en tres ejes transversales de trabajo: (i) el departamento y su entorno; (ii) fortalecimiento de la dinámica departamental; y (iii) administración responsable. Los tres ejes de trabajo contienen estrategias y líneas generales que, en conjunto, delinean un plan de implementación.
Puedes conocer mi plan de trabajo y mi CV haciendo clic aquí:
[1]En el caso de este programa, la planta académica se conforma por 50% de PyC y 50% de producción económica.
Totalmente identificada!
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